¡Quema madera!

Que le copie el estilo a Magritte ¡Quema madera! y quema más cuando me dicen que parece de "Los Cariñositos". Si no te gustan tus apodos ¡Quema madera!. Si escribes mal "Híjole" ¡Quema madera!. Si decidiste no volver a buscarla ¡Quema madera!. Si estás de acuerdo con quien menos esperabas ¡Quema madera!, Si te quieren extorsionar por fajar ¡Quema madera!.

jueves, 3 de abril de 2008

¡Quema madera es:  Paco, Mayito, gallinazo y el perico!

Tuve que escojer entre postear una ñoñez y una ¡Quema madera!, como ya puse muchas ñoñadas (y lo seguiré haciendo) aquí les dejo un video, subido a Youtube por el usuario benjitagil, del programa ¡Pacatelas!. Pongan especial atención en 00:35, 00:38, y ¡En el colmo del cinismo! 1:11

Como todos los que tienen ojos se pudieron dar cuenta, mientras Mayito baila el gallinazo, cuando se tira al piso se le cae una bolsita blanca, bolsita que Paco Stanley trata de sacar a patadas, Mayito alcanza a levantarla, continúa digamos trabajando y como pidiendo descanso: ¡Le pasa la bolsita a Paco! Oh my Dog!

Y yo me preguntaba: ¿Cómo es que alguien se atreve a trabajar haciendo el ridículo en televisión? ¿Porqué este wey permite tanta humillación del otro wey? ¿Cómo alguien de su condición física se atreve a hacer eso sin calentar primero, qué no ve que se puede lastimar? Pero bueno, ahora todo está resuelto. Y todavía al final: ¡Pepe el toro es inocente, Yo lo maté!. Jajaja ¡Do babes baduel! es chistoso por tantas razones. ¡Esa sí era televisión de calidad, no como ahora, aprendan bola de zonzos!

Proximamente: El hombre embarazado.

Etiquetas: , , , , , ,

miércoles, 5 de marzo de 2008

¡Quema madera es:  Un motel que no oculta sus intenciones!

Ayer erevank visitó ¡Quema madera! y dejó un comentario. Ante el extraordinario evento decidí, propiamente, devolver la visita a tan educado bloguero. Y me encontré con este post: Un motel que no oculta sus intenciones...

Lo que más me alegra es poder decir: yo ya estuve ahí. Es un lugar que, creanlo, en viernes por la noche hay fila de autos para entrar. Una vez asignada habitación uno incluso tiene que esperar en el garage a que la mucama termine de "arreglar" el espacio.

Evidentemente me llevé un souvenir para conmemorar mis días de juventud y gloria en tan distinguido lugar.


Sin duda, una de las mejores noches de mi vida.

Etiquetas: ,

miércoles, 27 de junio de 2007

¡Quema madera es:  El nickname y los apodos!

Bueno, bueno, pues en otro blog que tuve, y que no le muestro a nadie porque me avergüenzo, me eché el choro de porqué uso el nickname de Nostromo, mas aprendo de mis errores y ahora mejor platicaré de los apodos que me han acompañado en la vida.

El primero que recuerdo, el de la primaria, me disfrazaron de pollito con un traje hecho de plumas amarillas reales, una verdadera artesanía, desde ése día todos me decían Pollito que me duró como hasta cuarto o quinto año de primaria, cuando ya sonaba muy cursi y me lo cambiaron por El Pollo y con ése me quedé y así me llamaban mis compañeros, mis maestros y hasta los papás de mis compañeros. Nadie me preguntó nunca si me gustaba y yo hasta terminé por aceptarlo, de hecho me esperaban peores.

Como en la secundaria, donde en general me fue muy mal y el apodo sólo fue una de tantas. En aquél entonces yo no pesaba más de 45 kilos, era muy flaco. No recuerdo muy bien cómo fue (tal vez lo he bloqueado y no me quiero acordar) unas chicas de tercero en el transporte escolar comenzaron a decirme Vitolo en referencia clara a La Vitola actriz también muy flaca que sale en algunas películas de Tintán. El apodo no me gustaba y yo gritaba que no me gustaba, como es bien sabido esto provoca la reacción opuesta de igual magnitud y toda, toda la secundaria fui El vitolo.

Entrando a la prepa (Escuela Nacional Preparatoria N° 2) el primer día un wey gordo, negro, trompudo, pero con las piernas flacas, víctima eterna seguramente de los apodos, antes de que lo jodieran se puso a poner apodos (estrategia chingativa si, pero poco efectiva). Dijo que yo me parecía a Paul Pfeiffer de “Los Años Maravillosos”, comenzaron a llamarme Pol. –Ése no está tan manchado –Pensé yo y antes que se les ocurriera algo más culero comencé a presentarme así. Mucha gente, incluyendo profesores, pensaba que así me llamaba y me decían que no estaba yo en su lista y que había un Eduardo Armendáriz (mi nombre real) que nadie conocía.

Salí de Prepa 2, entré a la universidad y todo parecía muy tranquilo hasta que me encontré (o me encontró) un excompañero de la prepa y comenzó a decirme Pol –¿No que te llamas Eduardo? –Me preguntó uno de mis nuevos universitarios compañeros. –Si, me lo dice por Paul Pfeifer, así me decían en la .... –¡Ouch! Qué wey, hubiera dicho que era por Paul McCartney, Paul Newman, Paul Anka, Paul Stanley. Y buena parte de la carrera (casi toda, todavía hay quien se acuerda) muchos me decían Faifer.

Ahora veo que no fueron muchos apodos los que tuve, aunque esos fueron los más duraderos hubo algunos transitorios como: mmm... pues. Una vez un wey me dijo Lenguardo, el año pasado cierto grupo de personas me decían Harry Potter, Prisilio cuando comencé a usar lentes, en referencia a Prisi, la gallinita que salía con el Gallo Claudio.

En lo personal no me gustan los apodos, cuando me presentan a alguien por su apodo siempre le pregunto su nombre y así le llamo, cortesía que no todos devuelven. Y de plano quienes me quieren mucho en la web me dicen Nostromo, nickname que escogí, como la nave de la película “ALIEN” y como el libro de Joseph Conrad.

El mejor apodo, autoimpuesto, que uno pueda tener es El caca. Si alguien se presenta: -Hola mucho gusto, soy El caca -ya no hay forma posible de chingarlo, es más, ponerle cualquier otro apodo sería hacerle un favor.

Etiquetas: ,